Decisión súbita
Caen lagrimas rojas sobre un brazo desnudo, las venas más verdes que nunca se entrelazan como el agua de un rio fluyendo por el blanco marfileño de mi piel, el viento que atiza mi frio cuerpo se lleva consigo los restos de un ser ya dormido, un rostro carecente de expresividad oculta como si de una máscara se tratase la humanidad que daba fuego al alma, una alma que ya no existe, que voló hacia otros parajes quizás no menos tormentosos que la vida.
Nunca antes esos frios y sellados labios habian saboreado la vida como ahora que ésta terminó, dejando atras en el pasado los agridulces momentos que agrietabam la comisura de la boca, el tacto ahora escarchado por el paso del tiempo saben por primera vez a una ternura que jamás antes experimentó.
Unos ojos tan cerrados jamás habian podido ver antes tanto, porqué quizás la muerte fue el comienzo de un camino que nunca se le mostró y que en vida no hubiera podido descubrir...
Los lagrimas cesan poco a poco, un cuerpo tumbado se halla en el suelo, sangre tatuada en el palido y frio cuerpo, un charco, y allí en lo más profundo el reflejo de una mente que encontró motivos para vivir después de la muerte.
Nunca antes esos frios y sellados labios habian saboreado la vida como ahora que ésta terminó, dejando atras en el pasado los agridulces momentos que agrietabam la comisura de la boca, el tacto ahora escarchado por el paso del tiempo saben por primera vez a una ternura que jamás antes experimentó.
Unos ojos tan cerrados jamás habian podido ver antes tanto, porqué quizás la muerte fue el comienzo de un camino que nunca se le mostró y que en vida no hubiera podido descubrir...
Los lagrimas cesan poco a poco, un cuerpo tumbado se halla en el suelo, sangre tatuada en el palido y frio cuerpo, un charco, y allí en lo más profundo el reflejo de una mente que encontró motivos para vivir después de la muerte.

0 Comments:
Publica un comentari
<< Home